jueves, 18 de diciembre de 2008

Una Navidad para recordar



Mis recuerdos de niña referente a la Navidad, se remontan hasta mis primeros años de vida.
Pongamos que corría el año 57; El frío de Diciembre en mi pueblo era de esos fríos que te llegan hasta los huesos. Cuando mi madre me levantaba por las mañanas para ir a la escuela, siempre tenía las manos congeladas y, me tiritaba todo el cuerpo; Salia de la cama y corría descalza hasta la mesa camilla para arroparme bien con las faldillas y recibir el calorcito del brasero de picón que mi madre, ya tenia echado desde muy temprano. Allí temblando como una hoja, esperaba mi tazón de leche calentita migada con galletas, o con pan. Cuando más agusto me estaba sintiendo, llegaba mi madre con la palangana llena de agua para lavarme. Cara, orejas, cuello, manos y brazos y todo lo demás, (menuda es la Felisa). La verdad es que después de lavarme empezaba a entrar en calor.
Los primeros días de Diciembre, una vez que pasaba el día de la "Inmaculada Concepción de María" Un Día ese muy importante y muy festejado en mi querido pueblo, (en otra ocasión hablare de el)
Bueno, pues después nos empezaban, en la escuela y en casa a preparar para la Navidad. Mi maestra, Dª Isabel Alcántara, siempre lloraba cuando nos hablaba de la Navidad; De la Virgen María, a la que un Ángel se le apareció y le dijo que estaba esperando un hijo, al que pondría por nombre Jesús, También nos hablaba de San José que llegada la hora de nacer el niño, nadie les daba posada, y en una burrita llevaba a la Virgen de un lugar a otro, esperando que alguien les diera cobijo y, nada, al final San José encontró un establo donde un buey y una mula mantenían el lugar con algo de calorcito y allí nació el Niño Jesús, al que amorosamente su madre arropo con su túnica y sobre un pesebre lleno de paja lo acostó.
Unos pastores que, por allí cerca, cuidaban de sus rebaños, se acercaron al establo para ver al niño que acababa de nacer. Luego desde Oriente y guiados por una estrella, llegaron tres Reyes Magos, con sus lujosas capas, y se postraron ante el Niño para adorarlo y le dieron muchos regalos, sobre todo oro, incienso y, mirra.
Dª Isabel siempre lloraba cuando nos contaba todo lo importante de la Navidad y metía en nuestros corazones casas tan grandes como el Amor, ahora comprendo su emoción.
Antes de la Navidad, todos los días al salir de la escuela, me reunía con mis amigas para ensayar los villancicos. Mientras tanto mi abuela Juana me iba haciendo los madroños para las castañuelas, los hacia con lanas de muchos colores. Mi madre me compraba en casa de "Paquito Moran" cintas de seda, de todos los colores, para adornar las tamboretillas y la zambomba.
La víspera de la Navidad mis amigas y yo salíamos a pedir el aguinaldo, pero solo por mi calle y a las vecinas, porque a mi madre no le gustaba que fuera pidiendo por el pueblo y, sobre todo que no me alejara mucho.
A las vecinas les teníamos que cantar algún villancico para que nos dieran el aguinaldo, yo siempre me escondía porque me dava mucha vergüenza.
Lo que menos me gustaba de las Navidades de mis primeros años, era cuando mi madre tenia que matar el pollo para la cena. Bueno lo pasaba fatal, ella misma el día antes iba al taller de mi padre y elegía el pollo más hermoso, le ataba las patas y lo dejaba en el corral de nuestra casa. Al día siguiente cuando la veía entrar en el corral, con el mandil puesto y el cuchillo más grande que había en la cocina, yo, corría a esconderme. Pero no me servía de nada porque al rato ya me estaba llamando para que la ayudara a sujetar el pobre pollo, bueno mi madre era una gran matadora de pollos, y no dudaba ni un segundo en lo que tenía que hacer... Sujetaba al animalito con las piernas y le retorcía el pescuezo sin pestañear siquiera, luego con el cuchillino, le abría el gaznate porque era bueno (según decía mi madre) que la sangre saliera, y ahí entraba yo en escena, le tenia que arrimar un recipiente al pescuezo del pollo para recoger la sangre y que no se manchara el suelo. Luego metía al pobre pollo en agua hirviendo para despues ir quitando las plumas una por una, desde luego era todo un ritual al que nunca me acostumbre y siempre protestaba por tener que presenciarlo.
Bueno eso se lo hacen ver a una niña o a un niño de ahora y se traumatiza para toda la vida, o no...
Poco a poco el ambiente Navideño se iba notando en el ambiente; en la Iglesia que permanecia todo el día abierta ya se escuchaban los cánticos para la Misa del Gallo, (no del que había matado mi madre para la cena) Las vecinas de mis padres, Juana, Dionisia, la señora Ana, María y alguna más, entraban y salían de mi casa para hablar de la cena y de los preparativos, si estaba mi padre, siempre les ofrecía un vinito dulce y no paraban de reirse y de dar ideas para la gran noche.
Que bonito es haber crecido en ese ambiente de alegría y cordialidad.
El mismo día de Nochebuena, mi padre se presentaba con una gran caja de cartón llena de barras de turrón y mazapán, figuritas, almendras y mi madre enseguida empezaba a llenar algunas bandejas con tan ricos manjares, después le íbamos a llevar a mi abuela Juana algunos dulces.
En mi pueblo solo había un comercio que tuviera escaparate; y antes de Navidad lo llenaban de dulces de todas clases, lo adornaban con grandes bolas doradas y mucha luz, después cuando pasaba la Nochebuena, lo llenaban de juguetes y los niños y niñas que vivíamos por allí cerca nos tirábamos horas y horas con nuestras caritas pegadas a los cristales, soñando en los regalos que nos traerían los Reyes Magos.
Ese es un recuerdo que guardo como un tesoro en mi corazón, la enorme ilusión por los regalos que los Reyes Magos nos dejaban cada año. Esa noche era mágica, y aun para mi lo sigue siendo, cuando veo la cabalgata siempre lloro de emoción, no lo puedo ni lo quiero remediar.
Al acostarnos esa noche mágica, era muy difícil poder dormirse, sin embargo había que hacerlo a toda prisa. Que emoción tan grande escuchar las pisadas de los camellos de los Reyes en la calle empedrada al pasar por mi ventana, arroparme hasta las orejas porque no se podía mirar, ni levantarse a esas horas, para, después de madrugada escuchar a mi padre... !Venga niños, levantaros! !Que ya han pasado los Reyes Magos!
Mis hermanos y yo corríamos al comedor y buscábamos nuestros regalos, muñecas, lápices de colores, una cartera nueva, para los niños cochecitos, camiones, espadas y pistolas con sus cartucheras. Bueno una gozada. Me estoy dando cuenta que me he saltado la Nochevieja, y mirando en mis recuerdos pues, veo que, no hay nada de esa noche, bueno, como me estoy quedando... No recuerdo nada especial de ninguna Nochevieja de cuando yo era una niña...
Bueno pues menos mal que no me acuerdo, porque sin darme cuenta he escrito un relato corto, un cuento de Navidad para niños y mayores que aun creen en la magia de estos días. Espero que alguien tenga la suficiente paciencia para leerlo todo.
Isabel Agúndez Jacobo


miércoles, 26 de noviembre de 2008

ÁREA DE SERVICIO




Para los que estén aprendiendo a guisar, para los que no sepan que hacer hoy de comida, para los que les guste la comida sencilla, los guisos de toda la vida. Bueno pues para quien quiera servirse, inicio hoy este área de servicio en mi blog.

Patatas a lo pobre:

Patatas peladas y bien lavadas
Pimiento verde
Aceite de oliva
Cebolla


Se trocean las patatas en láminas gorditas y se le echa un poquito de sal, se pica la cebolla en trozos pequeños y se trocea el pimiento en trozos no muy grandes.
En una sartén se calienta abundante aceite y se le echa todo lo que hemos preparado. Se mueven bien las patatas y se dejan freír a fuego lento hasta que están blanditas
Se apaga el fuego y se van sacando las patatas de la sartén, poniéndolas a escurrir para que suelten lo máximo de aceite.
Una vez escurridas las patatas están listas para acompañar unos filetes, unos huevos fritos, o un buen pescado a la plancha.
Buen provecho.

domingo, 23 de noviembre de 2008

DONDE TODO COMENZÓ


Han pasado 36 años y hoy he vuelto al lugar donde todo comenzó...
El principio de una vida compartida, el primer hijo en camino, muchos sueños que cumplir, muchas ilusiones que vivir, muchas incertidumbres que descifrar, muchos misterios que desvelar. Tenía 21 años y toda una vida por delante.
Hoy he vuelto, he buscado el lugar y, al encontrarlo me he sentido muy feliz.
No he podido evitar, hacer balance, de todo lo que desde aquel lugar, la vida me tenía reservado.
Me esperaban otros paisajes, al volver a mi tierra Extremeña, me esperaba el inmenso regalo de mis cinco hijos, me esperaba poder estar siempre al lado de mis padres y, seguir enamorada y feliz junto al hombre con el que empecé esta historia, me esperaba la Amistad de verdad de la buena. También me espero impaciente la enfermedad y el dolor, de las que siempre y gracias a Dios, salí fortalecida.
Me esperaba Pacífico, y todas las cosas buenas que me enseño, me esperaba Sor Eugenia que metió a Mozambique en mi corazón y en mi vida. Me esperaban muchos lienzos para llenar de color y de formas mis sueños, me esperaban mis escritos; mis poemas, mis cuentos y el milagro de ver publicado mi libro "Mi primera aventura".
Ha sido una experiencia mágica la que me ha permitido volver donde todo empezó y, curiosamente, de la mano de mi primer hijo.
Con los ojos llenos de lágrimas y en ese lugar donde todo comenzó, le dí gracias a Dios por mi vida.

Isabel Agúndez Jacobo

sábado, 1 de noviembre de 2008

SIEMPRE EN MI RECUERDO


Un recuerdo entrañable en este día para mis seres queridos que ya dejaron este mundo.
Mi querido padre, mis abuelos, mis suegros, alguno de mis tíos, una muy querida amiga, un muy querido y respetado amigo, y las personas a las que la vida ha puesto en mi camino para quererlas, admirarlas, personas a las que he querido y que nunca olvidaré.
Todos ellos, ya están disfrutando, de la presencia de Dios en un lugar, lleno de paz y de armonía de luz y de tranquilidad.
A ellos solo puedo llegar de verdad cuando los busco en mi corazón, cuando los busco en mis recuerdos y en las cosas que viví junto a ellos.
De mi padre, guardo en mi corazón todo lo que me enseño de niña, y no olvido su sonrisa. De mi abuela, me quedo su bondad y, de mi querido abuelo tengo el recuerdo imborrable, de una niñez que, el lleno de mucho amor y de mucha alegría. De mis queridos suegros me quedo su honestidad y su cercania. De mis tíos, me queda el recuerdo, de cuando yo era una niña. De mi muy querida amiga, guardo, su dulzura y nuestras largas conversaciones, siempre hablando de nuestros hijos.
De mi querido y respetado amigo, aun tengo vivo el recuerdo de las ultimas palabras que le escuche decir, y para siempre guardaré en mi corazón su ejemplo de vida. De las personas que he conocido, me quedan sonrisas, abrazos, emociones, palabras de cariño que nunca olvidaré.
Este poema lo escribí para mi padre , pero hoy como si fueran flores se lo dedico a todos ellos.

Tu alegría y tu risa guardo como un tesoro
En un cofre de amor, escondí tus abrazos
Tus besos pondré en cajitas de plata.
Tus lágrimas dejé en un sobre cerrado.
Tu recuerdo escondí en el fondo de mi alma
Tu amor lo sembraré entre rosales blancos
Tu dolor y tu miedo los llevaré conmigo
Y en las cosas más bellas
Os seguiré buscando.

isabel agúndez jacobo




,

miércoles, 15 de octubre de 2008

" QUE SÍ, QUE LOS SUEÑOS SE CUMPLEN"



Que os lo vuelvo a decir; "Los sueños se cumplen" Hace unos meses os contaba algo sobre un sueño que tenía yo por cumplir. Que más que un sueño (si alguna vez se hacía realidad) sería un un autentico milagro.
Bueno pues, ! ya esta!, mi "sueño, milagro" es ya una realidad maravillosa.
Mi querido, mimado, cuidado, y humilde libro ya esta ahí, en vuestras manos, donde tiene que estar un libro que se precie de ser lo.
Escribirlo ha sido para mi, una aventura maravillosa, que he disfrutado hasta el punto de sentirme en el campamento siendo una más.
Poderlo publicar ha sido un poco duro, con algunos momentos en los que llegar a la meta trazada parecía completamente imposible. Pero eso sí, nunca hemos dado un paso para atrás en nuestro empeño de verlo publicado.
El padre Pacífico cuando leyó el borrado y me dijo, !adelante!, me dio alas para creer que un poco más en mi. Mi familia siempre han estado ahí para darme fuerza. Además de unas personas maravillosas que me han ayudado y no me han dejado sola en ningún momento. Aun en los peores días siempre encontraba una palabra amable diciéndome "Tu no te preocupes Isabelita, que ya miraremos por otro lado, pero sobre todo, no te preocupes" O cuando le decía a Pacífico; -Que esto no avanza, que nadie nos hace caso- y el siempre me respondía... No te preocupes, que este libro saldrá cuando tenga que salir.
Ahora todo es como un sueño. A mi querido libro lo presentamos en sociedad en mi pueblo Malpartida de Cáceres, la biblioteca publica se lleno de gente, Don Víctor Girado del Moral, alcalde de mi pueblo, nos acompaño y también algunos concejales, gente de Malpartida, mi familia y amigos etc.
Bueno lo más impresionante para mi, vino cuando alguien puso en mis manos un ejemplar de mi libro para que se lo dedicara, sentí un poco de vergüenza y me subieron los colores, pero cuando levante la vista al terminar de firmar el libro, me encontré con más personas esperando para que siguiera haciendo lo mismo. Madre mía, ¿pero esto que es? Pero si yo...
Y ahora viene lo mejor, ahora ya estoy disfrutando (y eso sí me gusta) Porque ya estoy recibiendo testimonios de personas que han leído el libro y me llaman o me escriben para decirme lo mucho que les esta gustando, y las cosas que les hace sentir la lectura de "Mi primera Aventura" ¿Se puede pedir más?
Bueno quiero daros las gracias a todos y a todas las que lo habéis comprado y leído, y desde aquí os animo a seguir comprando y leyendo esta sencilla aventura.
Al final tendré otra enorme satisfacción al poder donar la parte de ganancias que este libro nos de, a la Asociación del padre Pacifico. A él se lo prometí en su día y lo haré con mucho gusto.
Estos son los regalos que Dios de vez en cuando me hace y que yo disfruto siendo muy feliz.

isabel agúndez jacobo

lunes, 6 de octubre de 2008

DÍA 4 DE OCTUBRE


Y llego el día 4 de octubre, y todos los que amamos a Pacífico nos dimos cita en Descargamaría, para darle un cálido Homenaje a un hombre bueno.
Me apetecía mucho dar testimonio de algo que viví junto a el hacia ya algunos años...
Y por si acaso se presentaba la ocasión, escribí en una libreta todo lo que quería contar.
Cuando nos bajamos del autobús y vi tal cantidad de gente pensé, !Ni loca leo yo algo delante de tanta gente!
Y llego la hora de reunirnos en el Huerto y dio comienzo la Eucaristía, y empezó con el rezo del Ángelus.
La sola lectura, de ese Ángelus tan especial, lleno mis ojos de lágrimas y mi corazón de una emoción muy grande. Y la misa continuó con Pacífico entre nosotros, y siguieron los testimonios cargados de recuerdos, de buenos propósitos, de esperanza en el futuro...

Y yo con mi libreta bien guardadita en el bolso sin pensar ni remotamente en leer lo que había escrito.

Pero, no se que paso, y en un momento pensé... ¿Porque no? ¿Y si me atreviera? solo tengo que levantarme y empezar a leer.
Abrí mi bolso, saque mis papeles y me acerque al Altar , pedí permiso al sacerdote para leer y cogí el micrófono y zas, !Que casualidad! el micrófono dejo de funcionar, !Isabel! !Acercate que desde aquí lo harás mejor! Un alma buena sujeto el micro y por fin muy nerviosa y emocionada pude empezar a leer...

En el año 87 y 88 fui catequista de la mano del padre Pacífico.
Mis hijos Miguel y Pedro hacían la Primera Comunión y Pacífico en una reunión nos invito a los padres a que fuéramos nosotros quienes diéramos la catequesis a nuestros hijos. Para mi fue una experiencia maravillosa que nunca olvidare.
Una hora antes el Padre Pacífico nos daba a los padres, bueno en realidad a las madres, una catequesis muy especial.
Había un libro y un guión que seguir, pero el siempre nos hablaba de lo mismo; Del Amor de Dios hacia los hombres, del amor de Dios que lo impregna todo, del amor que esta en nuestro corazón, el Amor, el Amor, el Amor...
Algunas madres no lo entendían y se alegraban de tener el catecismo a mano para poderle enseñar algo a los niños.
Yo sinceramente aprendí mucho por aquellos días y esa hora que pasábamos junto a Pacífico se me hacia muy corta.
Cuando terminamos las catequesis le escribí un poema para agradecerle todo lo que había hecho por nosotros y por nuestros hijos.
Recuerdo que se lo leyó el padre Manolito y luego me lo pusieron en el "Hermano Papel"
El poema decía así...

A PACÍFICO

Qué gracia tiene este fraile
y también cuanto salero
sobre todo cuando en misa
se come los caramelos.
Siempre tiene algo que hacer
nunca se puede estar quieto
siempre de acá para allá, haciendo esto y aquello.
Señor, ¿Tu le das la fuerza?
Si tiene que ser eso

Porque él escucha a todos
aunque este muy mal de tiempo...
Siempre tiene una palabra,
un consejo o un silencio
Que a veces cuando se calla, nos está hablando por dentro

Gracias desde aquí te damos,
por hacer un gran esfuerzo,
y enseñar a nuestros hijos
a buscar a Dios sin miedo.

Merece la pena, padre
que se te siga rompiendo,
la garganta cuando enseñas
el principal mandamiento.
El del Amor a los hombres,
ancianos, niños, enfermos,
a la gente que nos quiere
y a la que no conocemos.

Tu esfuerzo no será inútil,
puedes estar satisfecho
que el amor que nos enseñas
en practica lo ponemos,
los niños y los mayores,
!Todos los que te queremos!

Me costo mucho poder llegar hasta el final, un nudo en mi garganta y el recuerdo vivo del padre Pacífico me jugaron una mala pasada y bien creí que no podía seguir, pero con la ayuda de todos los que tenia detrás de mi dando me animo, termine lo que había empezado y me sentí muy bien.

isabel agundez jacobo

lunes, 8 de septiembre de 2008

JESUS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

Yo personalmente, no adoro imagenes de Vírgenes y Santos, prefiero hacerles un altar en mi corazón y ahí es donde les rindo culto cada día. Pero respeto a quien lo hace, pues a veces se necesita algo tangible, algo que podamos ver y tocar para creer.
Jesús era y es, un hombre de Paz, un hombre de carne y hueso que vivió entre nosotros para traernos el más bonito y entrañable mensaje de Amor.
Tan importante fue su vida, que después de tantos siglos aun lo recordamos.
Y lo recordamos en una Cruz, no porque eso signifique muerte y final !No! Lo recordamos en una Cruz, porque esa Cruz significa, sacrificio, entrega, Amor y Vida eterna.
El murió en esa Cruz por ti, por mi, no solo por los cristianos, no solo por los de derechas, no solo por los que rezan, no solo por los que comulgan, o por los que van a misa. No solo por los que hacen obras de caridad, o por los que comparten lo que tienen con los más pobres. Cristo trajo su mensaje de Amor para todos los hombres de la Tierra. !PARA TODOS!
¿Que sentirán hacia Ti, esas personas que tanto les molesta tu imagen, y a toda costa quieren quitarte de escuelas, Ayuntamientos etc.
¿Sentirán aversión hacia un hombre bueno? ¿hacia un hombre justo? ¿Les molestará Tú presencia porque exiges mucho de los hombres? ¿Porque quieres que el más grande se haga pequeño para, ayudar, para compartir, para abrazar, para consolar...
¿Sera que no han entendido Tú mensaje de Amor del bueno PARA TODOS LOS HOMBRES DE LA TIERRA?
ISABEL AGÚNDEZ JACOBO

martes, 26 de agosto de 2008

HASTA SIEMPRE QUERIDO AMIGO


Hace unos días, escribí en mi cuaderno con mucho dolor lo que sentía en esos momentos. Después lo guarde para ponerlo cualquier día en mi blog.
En el día de hoy, el dolor que siento por tu muerte se ha multiplicado, las lágrimas se han derramado pero, una cosa ha cambiado en este día tan triste, y es que te empiezo a sentir más cercano y mi corazón esta en paz.
Esto es lo que escribí hace unos días...
Dicen que la tristeza y la alegría van casi siempre juntas, y la verdad en estos días, y en lo más profundo de mi corazón, no solo van juntas si no que primorosamente se dan la mano. Siento dentro de mi la trisreza más profunda, ea que hace que te duela el estomago y que en cualquier momento y sin poder remediarlo mis ojos se llenen de lágrimas
Y por otro lado tengo la alegría con mayusculas que me acompaña por un acontecimiento familiar, que me hace ser muy dichosa.
La tristeza que siento tiene que ver con una persona a la que quiero y respeto en la misma medida. Un hombre de Dios al que durante muchos años, he escuchado, he consultado, he abrazado, he observado para aprender mucho de el, un franciscano que nunca me ha defraudado, que siempre su palabra me ha llegado al corazón, que siempre me ha hablado muy clarito y que nunca se ha andado con florituras cuando le he consultado algo.
Un hombre que siempre me ha mostrado el amor de Dios,que me ha enseñado que Dios esta en cada cosa, en cada criatura y sobre todo en nuestro corazón.
Que ha puesto muchas cosas buenas en los corazones de mis hijos y de todos los que nos hemos acercado a el.
hoy sufro por el, porque esta muy lejos, mucho más lejos de donde esta su cuerpo, siento con gran dolor que ya esta inaccesible que ya nunca nada sera como antes, que ya nunca nos visitaremos ni nos abrazaremos, ni le escucharé decirme al despedirse, "Que Dios te bendiga"
Me duele no poder enseñarle mi libro, ya por fin terminado y que tengo en mis manos, mi libro que fue escrito para el, pensando en el y que a el va dedicado.
Todo lo que esta pasando es muy triste y no tiene vuelta atrás solo la oración me mantiene unida a el y así sera para siempre jamas.
Mi vida por otro lado esta rebosante de alegría, un acontecimiento familiar muy importante me tiene con la ilusión por las nubes. Estoy disfrutando con los preparativos y cualquier cosa que hacemos me hace muy feliz.
Con uno de mis hijos, viviré uno de esos días que Dios de vez en cuando me regala.
Soy muy egoista y pase lo que pase no voy a renunciar ni a la tristeza que siento por mi gran amigo, ni a la alegría que inunda mi alma por la boda de mi querido hijo.
Estoy tranquila porque sé que Dios esta en medio de esto.
isabel agúndez jacobo

domingo, 24 de agosto de 2008

ACOMPAÑAR EN EL DOLOR


Perder a tus seres queridos de una forma tan dramática, tiene que ser algo muy duro, algo de lo que uno, no se recupera facilmente.
Cuando nos despedimos los unos de los otros siempre lo hacemos con la certeza de que nos volveremos a ver, con la ilusión de que nos volveremos a abrazar muy pronto.
Con la esperanza de terminar esa conversación que quedamos a medias, con la seguridad de que volveremos a preparar juntos la cena de Navidad, o el cumpleaños del abuelo. Con la alegría de empezar miles de cosas juntos. Pero... En un accidente tan terrible como el de Barajas, cuantos abrazos, cuantas sonrisas, cuantos te quiero, que ya nunca más se volverán a decir... Cuantas cosas que se rompen para siempre, y que ya nunca se podrán llevar a cabo.
Para todas las familias que están viviendo esta terrible desgracia, mi oración diaria para que encuentren la paz en sus corazones, y este poema para que muy pronto pueda encontrar esa Esperanza que hoy les faltará.
SIN ESPERANZA
Esperanza regresa, no te vallas tan lejos
Casi no puedo verte, ya, ni te siento
He querido encontrarte escribiendo estos versos
pero no puede hallarte mi corazón maltrecho.
Mi alma rota en mil pedazos te reclama...
y me duele este frío que me mata por dentro
¿Donde te has escondido?
¿Por qué guardas silencio?
Necesito tu sueño inquebrantable,
tu sentido, tu aliento
Mis ojos están llenos de lágrimas
y me has dejado sola con el dolor que siento.
Dejaré de escribir para seguir buscándote
Si no te encuentro hoy, quizás mañana...
!SI! seguro que mañana
te encontrare de nuevo.
sabel agúndez jacobo

domingo, 13 de julio de 2008

¿ME PUEDES ESCUCHAR UN MOMENTO?

Me gusta mucho una buena conversación. No hay nada como una tertulia donde poder hablar y ser escuchada y también escuchar y dejar hablar a quien tengo a mi lado.
Mantener una buena conversación cada vez es más dificil y eso es algo que echo de menos.
Siempre he creido que "hablando se entiende la gente" pero lo más importante de una buena conversación, es sin duda saber escuchar y que te llege a interesar lo que te estan contando.
Porque, ¿Realmente sabemos escuchar? O ¿simplemente estamos deseando que terminen de hablar, para hacer un punto y aparte y empezar a contar nosotros nuestas cosas?
Todos tenemos siempre un monton de cosas que contar y, claro todas muy importantes, pero hay una gran soledad a nuestro alrededor, hoy no hay tiempo para escucharnos unos a otros. Recuerdo cuando mis hijos venian del colegio y no para ban de contarme todo lo que habian hecho, de esas largas conversaciones todos aprendíamos algo. ¿Hoy teneis tiempo para escuchar a los niños?
Ahora que utilizo más el autobus, me doy cuenta de la necesidad que tiene la gente de hablar de sus cosas, pues se escuchan conversaciones para escribir un libro.
No creais que es tarea facil saber escuchar a los demas, es un ejercicio que hay que trabajarlo mucho, mucho, para que de sus frutos.
Pongo un ejemplo... Te encuentras con tu mejor amiga y le dices: Anoche apenas he dormido, porque me dolia mucho una rodilla... Lo más facil será, que tu rodilla y tu insomnio pasen desapercibidos y que lo que escuches sea esto... ! Pues yo anoche tampoco pude dormir, y me levante tres veces, yo creo que tenia calor y hoy ya he quitado una manta, pero claro con el tiempo que hace aun no la he guardado, por si acaso, el otro dia me encontre con Pepita y dice que su madre esta fatal, que ya apenas sale da casa, y yo le dije, bla,bla, bla.
!Madre mia! Pero ¿Y mi rodilla? Y la mala noche que yo he pasado?
Yo suelo tener mucha paciencia, porque entre otras cosas me gusta escuchar a la gente, siempre diré que escuchando se aprende mucho, pero claro llega un momento que también te gusta que te escuchen y eso me pone de muy mal humor.
Y no digo nada del vacio que se hace a tu arededor cuando quieres hablar de temas un poquito más profundos, por ejemplo de sentimientos, de cosas en las que crees, entonces es cuando te conviertes en un bicho raro y notas que te empiezan a poner etiquetas y a decir, !Si, las cosas de Isabel! En fin que se le va a hacer; Yo gracias a Dios tengo a mi lado a un gran conversador, y ademas escribiendo doy rienda suelta a mis emociones, a mi imaginación, a mis sentimientos.
isabel agúdez jacobo

martes, 1 de julio de 2008

MI VIEJO MANTEL


A veces hacemos las cosas por inercia, somos como autómatas y repetimos los mismos actos, una y otra vez, día tras día, mes tras mes, año tras año.

Algunas cosas las hacemos sin darnos cuenta y con nuestra mente puesta en otros asuntos.

Hoy me ha pasado una cosa muy curiosa con un mantel...

Lo tengo siempre en un cajón de la cocina, lo saco a la hora de comer, lo pongo en la mesa; cada dos o tres días lo meto en la lavadora, lo tiendo en las cuerdas, lo plancho y otra vez al cajón.

Hoy comiendo me quede mirando mi querido mantel y, bueno ha sido todo un descubrimiento, he sentido como si lo viera hoy por primera vez en muchos años.

Mi viejo mantel lleva a mi lado nada más y nada menos que, 38 años. Antes en mis "tiempos de moza" las chicas nos hacíamos el ajuar y mi pobre y viejo mantel formó parte de ese ajuar.

Yo compre la tela y mi tía María me lo hizo, recuerdo que me gusto mucho que mi tía lo hiciera para mi, fue como un regalo.

Yo también hice un mantel, era blanco y bordado a punto de cruz en rojo y verde, ese era mucho más elegante, vamos para los días de fiesta. Pero mira como son las cosas, el mantel blanco bordado a punto de cruz, desapareció hace ya muchos años y este otro, más sencillo y humilde continua a mi lado aun...

Mi mantel es de cuadros, como tiene que ser un mantel que se precie, de cuadros de toda la vida, también tenia 6 servilletas, pero esas ya perecieron.

La tela esta como recién salida de la tienda, bueno pongamos que esta un poco más finita, pero el color es el mismo.

Mi humilde mantel (es increíble) ha vivido en siete casas, en siete cocinas distintas, ha superado las manchas de biberones, de papillas, de buenos cocidos, de ricas ensaladillas, ha vivido en Madrid, ha viajado hasta el campamento del padre Pacífico, ha visto crecer a mis hijos. !Madre mía! que pedazo de reliquia tengo a mi lado.

Ahora que me he dado cuenta de todos los años que lleva a mi lado haciendo su labor día tras día, (os puedo asegurar que tengo otros manteles ) ¿Que hago con el? ¿lo jubilo? 38 años son muchos años, ni siquiera me había dado cuenta lo pasado de moda que esta el pobre.

Bueno ya creo que no estoy por la labor de dejarlo a un lado y creo que seguiré poniéndolo en mi mesa algunos días. ! Señor que cosas me pasan!

Fin del relato... isabel agúndez jacobo

jueves, 26 de junio de 2008

Y PARECE QUE FUE AYER...


Cuando te fuiste, hace ya nueve años, llena de miedos, de tristeza y de rabia escribí estos versos para ti.
Hoy el recuerdo de tu vida, y de todo lo que a tu lado aprendí han hecho que supere el miedo, la rabia y la tristeza y me quede con tu risa, con el sonido de tu voz, con el amor inmenso que siempre me diste.
Largo viaje sin regreso
Estación en el tiempo que no tiene fin
Corriente de agua cristalina
que nunca llega al mar.
Me fundiré contigo en un abrazo eterno
Si tú eres aire, quiero ser aire;
Si tú eres nube,
quiero volar muy alto, hasta encontrarte.
Si tú eres rosa
quiero oler tu perfume, hasta embriagarme
Lloro por ti en silencio, cada día,
y con mis lágrimas quiero, para siempre,
llegar a acariciarte.
isabel agúndez jacobo
Te esperare en vano eternamente
Tu rostro se me escapa entre las manos
como el agua cristalina de la fuente
se escapa entre mis dedos.
Por más que quiero, no puedo retenerla...
No puedo
Tu imagen se evapora como la niebla gris.
Se marchita como una rosa
de mi rosal cortada
Se apaga como se apaga la llama de una vela
Se va como el viento suave que acaricia mi cara
No puedo retenerte y me hace daño
No recuerdo tu voz cuando me hablabas
No recuerdo la fuerza de tus brazos
cuando me acariciabas
Si te llamo, si pronuncio tu nombre,
ya nadie acude a mi llamada.
isabel agúndez jacobo
Tu alegría y tu risa guardo como un tesoro:
En un cofre de amor, escondí tus abrazos;
Tus besos pondré en cajitas de plata
Tus lágrimas dejé en un sobre cerrado.
Tu recuerdo escondí en el fondo de mi alma
Tu amor lo sembraré entre rosales blancos
Tu dolor y tu miedo los llevaré conmigo,
Y en las cosas más bellas
te seguiré buscando.
isabel agúndez jacobo
Muerte, eres la nada más absurda,
el más largo adiós,
el mañana más verdadero.
Eres la oscuridad más clara,
el vacío que más duele.
La más evidente realidad.
Odio conocerte tan bien
odio tu misterio y tu silencio.
Eres, Muerte, el fin de la esperanza
El drama más imperturbable
El dolor más perpetuo
Ahora sé que eres el inevitable fin.
isabel agúndez jacobo
No lloraré por ti, no quiero
Levantaré mis ojos de la tierra
y, desde hoy , te buscaré en el cielo.
Te veré en el lucero que brille con más luz.
Te buscaré en la Luna que ilumina el sendero
Te sentiré en el sol que calienta mi piel,
o en la lluvia que moja los campos de mi pueblo.
Detrás de cada nube estarás tú,
te encontraré jugando con el viento
Si muy despacio miro los ojos de mi madre
sé que te veré de nuevo.
isabel agúndez jacobo
Sobre estas hojas blancas escribo sobre ti
Ahora sólo te siento
si te sueño despierta,
si te busco a mi lado
si encadeno palabras
recordando el pasado.
Ya no quiero buscarte
en una estrella blanca
Ni en un cielo
que se me hace tan lejano.
Sólo quiero sentirte aquí a mi lado
cuando escribo mis versos...
isabel agúndez jacobo

miércoles, 28 de mayo de 2008

MIS SUEÑOS


Siempre soñé que algún día plantaría un rosal en mi jardín. Era un sueño lejano, un pensamiento difuminado y casi imposible, entre otras cosas porque yo nunca tuve un jardín, pero bueno el sueño estaba dentro de mi, y me relajaba pensando en que quizás algún día se podía hacer realidad.
Ha pasado el tiempo y mi sueño se ha cumplido. !Hace una semana planté un rosal en mí jardín! Me dicen que es una locura sembrar un rosal en el mes de Mayo, pero no me podía esperar al mes de Enero, mi sueño se tenía que hacer realidad !YA!
Bueno no es fácil explicar lo que siento, pero si sé que estoy experimentando la verdadera felicidad, esa que cuando nos llega hay que atrapar con fuerza, porque enseguida se va.
El rosal que he plantado es de rosas rojas y me han dicho que no crecerá mucho, tiene (como veis) cuatro rosas abiertas y tres a punto de caramelo... Que casualidad, siete rosas una por cada miembro de mi familia.
Yo creo que este sera el rosal que crecerá (aunque poco) con más mimos y cuidados de todos los que plante, que si Dios quiere serán muchos.
Que sí, que los sueños se cumplen y cuando ese momento llega, hay que darse cuenta y disfrutarlo.
Ahora voy en pos de otro sueño, bueno más que un sueño, (si se hace realidad) sera un autentico milagro.
Sera mi primera aventura como escritora, así he titulado el libro, "Mi primera aventura" Ese si que es un sueño difícil de conseguir (no imposible claro) Pero bueno ahí estamos, soñando y con mucha esperanza de que pronto pueda pasar de mis manos a las vuestras y podáis disfrutarlo.

miércoles, 21 de mayo de 2008

NIÑOS SOLOS


Era una tarde cualquiera de un día de primavera, el sol bañaba de luz un pequeño
patio, lleno de plantas verdes y arboles frondosos.
Me asome a la ventana y allí estaban ellos, jugando sin parar, montados en sus triciclos y sus patinetes o subidos al tobogan. Los miré y sonreí, me dí cuenta que eran niños muy pequeños, tres años, cinco como mucho...
Me quite de la ventana y seguí con mis cosas. el llanto desconsolado de uno de los niños me hizo mirar de nuevo hacia el patio.
Ahora ya, no solo mire por encima a unos pequeños que jugaban, ahora me metí de lleno y con el corazón, en aquel patio lleno de luz.
Primero busque por entre las ramas de los árboles, al niño que estaba llorando y lo encontré tirado en el suelo junto a su patinete. Enseguida busque a alguna persona mayor que viniera en la ayuda de ese ángel desconsolado, pero nadie acudió. Entonces me dí cuenta de que si había alguien intentando consolarlo, era un niño tan pequeño como el, pero con una gran fuerza y firme determinación.
Me lleno de ternura, como un niño tan pequeño intentaba por todos los medios, ayudar a otro, que seguía tendido en el suelo sin parar de llorar.
Se ponía de rodillas junto a el, lo acariciaba, le tiraba de los brazos para que se levantara, y por fin y con una gran alegría consiguió levantarlo del suelo, durante unos segundos lo sujeto hasta que el otro estuvo seguro de que podía andar sin caerse.
Le acerco el patinete y lo ayudo a que se montara en el. Estaban jugando a hacer carreras con sus triciclos y sus patinetes y siguieron jugando...
Me fije entonces en los demás niños, entraron en escena dos niñas también muy pequeñas, la mayor de unos cuatro años llevaba de la mano a otra que apenas sabía andar, las dos estaban paseando por el jardín ya que siempre hacían el mismo recorrido, después me fije en otra niña que estaba inmóvil en medio del patio y miraba a no se donde, tenía en una mano un palo y con el se rascaba el pelo, se daba como masajes. Otro niño golpeaba con fuerza y con rabia, un palo sobre la pared hasta convertirlo en astillas.
Y de pronto apareció un niño que, con su triciclo atropellaba a todos los que se ponían a su alcance, las niñas que estaban paseando se arrimaron a la paret asustadas, y dos o tres niños quedaron tirados por el suelo y empezaron a llorar.
Bueno la que se formo en un momento, este niño parecía mayor o por lo menos era más alto que los demás. En un momento saco un muñeco de una mochila y se lo tiro con rabia a un niño pequeño que con el impacto se callo de espaldas, y luego volvió a tirar a otro niño de su patinete, el que antes consolaba a su amigo, se fue a por el y le dio un buen tirón de pelo, pero, aunque salio corriendo, el chico mayor lo tiro al suelo y le dio unas cuantas patadas que me llegaron al corazón.
Todo esto estaba sucediendo en cuestión de segundos y allí no salia nadie a poner orden y sobre todo a consolar y a abrazar a los que lloraban.
Mi corazón de madre no comprendía porque no había nadie junto a esos niños para impartir justicia, para abrazar y consolar, para jugar y enseñar a compartir, para reprender y para alabar una buena acción, en ese patio se esta fraguando el futuro y, estaban solos, creciendo solos, sin poder siquiera llorar sobre el regazo de su madre.
Una voz alta y desagradable me saco de mis pensamientos... !Vamos todos delante de mi, donde yo os vea! Me quite de la ventana un poco triste, y estoy segura que tardare algún tiempo en irme de aquel patio lleno de luz.
"FLORES ROTAS"
Niños solos, como flores pisadas.
Amamantados de soledad y olvido.
Que guardaron sus sueños en el viento
y en caminos de piedras
quedaron esparcidos
Son niños que reclaman su tiempo
y no son escuchados.
Que reclaman sus vidas
y no son atendidos.
Niños solos, hambrientos de cariño
Ajados como lirios marchitos.
A los que solo la ternura
y los abrazos
sacara del olvido.
isabel agúndez jacobo

miércoles, 14 de mayo de 2008

MOZAMBIQUE EN MI VIDA


En el año 95 y de la mano de Sor Eugenia, Mozambique llego a mi vida y la lleno de una fuerza que yo pensaba que no tenía. Sor Eugenia fue durante muchos años misionera en Nampula (Mozambique) y vivio por y para servir a un pueblo que sufria, que tenia hambre, que una guerra que no acababa nunca los tenia solos, abandonado y olvidados por todo el mundo, sin comida, sin medicinas, sin escuelas...

Ella siempre estuvo con los más pobres y desamparados, con los "Preferidos del Señor" como ella siempre decia. Tuve la gran suerte de conocerla en uno de los ultimos viajes que hizo a España, bueno en realidad fue su ultimo viaje, pues nunca más pudo volver a su querido Mozambique. Escucharla hablar era impresionante, mientras hablaba no paraba de mover las manos y describia cada situación con mil detalles, desde luego ponia el alma en cada palabra. Una tarde mi amiga Amparo y yo estuvimos cinco horas escuchándola hablar de sus queridos niños desnutridos, sin otra enfermedad que el hambre, algunos con tres y cuatro años aun no se tenian en pie... A veces cuando habia suerte y tenian una botella de suero los niños volvian a la vida y a los pocos días los veian sonreir.

También nos hablo de sus madres, unas niñas aun, enfermas, solas, hambrientas. nos describia tal pobreza que se nos encogia el alma. En las palabras de Sor Eugenia tambien habia mucha esperanza, nos decia que rezaramos mucho para que esa guerra que padecian terminara cuanto antes, nos hablaba de que eran muy generosos y que lo poco que tenian siempre lo compartian, si habia una galleta y ocho niños se la pasaban uno a otro dandole un mordisquito cada uno, si habia un caramelo lo chupaban y luego se partia en los trozos que hiciera falta para que todos lo probaran.

Sor Eugenia con su testimonio hizo que mi vida diera un giro, hizo que me comprometiera con Mozambique, que los conociera, que los mirara de frente, que me metiera en sus vidas y que los amara.

Con el ejemplo de Sor Eugenia pude dar un paso hacia adelante para aportar mi granito de arena y hacer posible que la sonrisa de un niño, de un pequeño mozambicano fuera más duradera. Durante ocho años ayude a ayudar y consegui que sus vidas me importaran, que le importaran a mi familia y a un buen numero de personas.

Aun me duele mucho hablar de este tema, pero se que es algo que tengo pendiente, y algun día tengo que contaros todo lo que viví y todo lo que logre para ellos.

No hablo como tú, no visto como tú, no como las mismas cosas que comes tú. Sin embargo cuando por la noche miro al cielo, veo la misma Luna que ves tú.

No tengo las mismas costumbres que tú, no vivo en una casa como la tuya, no sufro por las mismas cosas que sufres tú. Pero el Sol que alumbra mis días y me dá calor, es el mismo Sol que alumbra tus días y te dá calor.

No rezo igual que tú, no baila como tú, no juego a las mismas cosas que juegas tú, sin embargo Dios ha puesto el mismo Amor en nuestros corazones y a los dos nos ama por igual.

¿Te das cuenta hermano africano, que lo que nos une es lo más grande y bello del Universo?

isabel agúndez jacobo

jueves, 8 de mayo de 2008

REGALOS,REGALOS,REGALOS.


Todo lo que tengo y me hace feliz ha sido un regalo que, Dios, la vida y las personas que quiero me hicieron un día...
Nacer en primavera y en semejante familia fue el primer regalo que Dios me hizo. Haber tenido una niñez tan feliz al lado de mi querido abuelo Jacobo, es un regalo que guardo en mi corazón como un tesoro.
Conocer a mi marido cuando tenia 16 años fue sin duda un grandísimo regalo. Ser madre ha sido un regalo por el que estaré eternamente agradecida.
Conocer al Padre Pacífico para aprender de él la más bella lección de amor, ha sido un regalo que me llego a traves de mis hijos. Tener la suerte de conocer y disfrutar de la verdadera amistad en mis dos amigas, es otro magnífico regalo que cuido cada día.
El día que por casualidad, conoci a sor Eugenia (Misionera en Mozambique) recibí el regalo más hermoso, un regalo que cambio mi vida y me hizo mejor persona.
Un día cualquiera recibí un regalo que me permite expresar mis sentimientos escribiendo sin saber escribir, y llenando un lienzo de colores y formas sin saber pintar, este gran regalo me hace muy, muy feliz.
Sin lugar a dudas el regalo más impresionante que he recibido han sido mis cinco hijos; bueno ellos son una fuente inagotable que llena mis días de alegría, de sueños y de esperanza.
Son regalos que me llegan sin merecerlos, regalos que todo el dinero del mundo no podría comprar, regalos que yo voy guardando en mi corazón y que sujeto bien fuerte con un gran lazo azul.
isabel agúndez jacobo

martes, 6 de mayo de 2008

QUERIDA NIÑA


Querida niña:
Te escribo esta carta para decirte que, aun sin conocerte me importa tu vida. Que aunque no nos conocemos estoy rezando por ti, y le pido a Dios que pronto estes bien y que puedas borrar cuanto antes, esos malos pensamientos que te atormentan.
Aun sin conocerte quiero que compartas conmigo la ilusión por la vida, que la mires de frente con coraje y con fuerza y que aprendas con el día a día que merece la pena ser vivida.
A veces no todo es como nos gustaría, a veces las cosas no nos salen como las planeamos, pero mientras vivimos esas situaciones estamos aprendiendo a luchar, a resolver problemas y sin darnos cuenta nos hacemos más fuertes y más sabios cada día que pasa.
Lo que sí es verdad es que siempre necesitamos aliados a nuestro lado, que nos den apoyo y el refuerzo que a veces nos falta para continuar.
Por eso tenemos que aprender a pedir ayuda, a comunicarnos más, a salir de nosotros y a confiar en nuestros seres queridos. Tenemos incluso que reclamar a gritos el amor, los mimos y los abrazos que nos pertenecen, pero al mismo tiempo tenemos que estar siempre dispuestos a dar ese amor, ese cariño y esos abrazos que los demas nos reclaman.
Este mundo consumista y materialista, que nos hace ir a la velocidad del viento, que nos quiere llevar muy rápido a ninguna parte, hace que nos perdamos un monton de cosas guais, cosas sencillas e insignificantes que aparentemente no interesan, pero que son las que nos dan la fuerza y nos llenan por dentro de ilusión, de esperanza y de alegría.
Me refiero a los sentimientos. Hay que ver lo que nos cuesta decir !te quiero! Siempre damos por hecho cuanto queremos a una persona, pero jamas se lo decimos y eso es una gran equivocación, pues decir te quiero a alguien nos hace ser mucho más felices. También nos cuesta a veces, mostrar nuestras emociones por temor a hacer el ridículo o porque los demas no lo hacen, nos cuesta bajar la guardia y mostrarnos tal y como somos.
Yo me emociono mirando las nubes y una puesta de sol, también con las flores pequeñas e insignificantes que crecen en el campo, con la risa de los niños o cuando los veo jugar, menuda tonteria ¿no? pero te aseguro que esos sentimientos le dan una felicidad muy especial a mi día a día. Te animo a probar esas sensaciones, a que no pases por la vida corriendo de un lado a otro sin reparar en todo lo bello que te rodea y sin disfrutarlo.
Anímate mi niña, enamórate de la vida, vive intensamente el día a día porque es lo que tenemos, como mucho 24 horas para saber donde vamos a estar, que vamos a comer, a quien vamos a ver, 24 horas para hacer realidad nuestros sueños, para aprender algo nuevo, para echarnos unas risas junto a alguien, para consolar a quien esta triste, para fortalezer nuestra amistad, nuestros lazos familiares. Para empezar o terminar ese libro, esa labor, ese cuadro, para felicitar, para alabar, para acompañar, para decir te quiero...
En definitiva, para vivir nuestra vida, la que nos ha tocado y debemos cuidar hasta el final de nuesros días.
Bueno ya termino, cuídate mucho y si crees en Dios dale siempre gracias por tu vida.
Te mando un abrazo enorme y bueno... !Que te quiero!
isabel agúndez jacobo

domingo, 4 de mayo de 2008

FELIZ DÍA DE LA MADRE

!Felicidades a todas las madres
Ser madre es lo mejor que me ha pasado en la vida. Es algo que recomiendo a quien se lo este pensando. Los hijos nos atrapan en su mundo desde que ves su carita por primera vez, con ellos se experimenta ese Amor con mayusculas, se tiene acceso a todas las sensaciones, a todos los sentimientos. Por ellos y para ellos te conviertes en la persona más observadora, en la mejor contadora de cuentos inventados, en la que más sabe de enfermedades y medicinas que alivien la tos, la fiebre, los dolores de barriga. Enseguida aprendes a dormir con un ojo abierto y otro cerrado, enseguida aprendes a consolar, a distinguir cuando un dolor de tripa es de verdad o es inventado, enseguida, desde que nacen, te das cuenta que cada hijo es distinto, que su personalidad es distinta a la de su hermano, por lo tanto lo que te vale con uno no te sirve con el otro y vuelta a empezar...
Me atrevo en este punto a dar una recomendación a las madres que estan empezando y que se compran mil libros para saber que hacer en cada momento con su hijo.
Vuestro hijo es un ser unico, y desde el día que lo teneis por primera vez en vuestros brazos teneis que intentar conocerlo, aprender a distinguir sus llantos, sus risas, su sueño...
Bueno yo me siento orgullosa y soy muy feliz por mis cinco hijos, con ellos he aprendido muchas cosas y junto a ellos he vivido y he pasado por distintas etapas, ahora estoy en una que es, la que más cuesta, pues ya estan abandonando el nido. Pero también en esta etapa intento aprender y ser positiva, espero conseguirlo.
Este poema lo escribí pensando en mi corazón de madre.
DULCE CORAZÓN
¿De que esta hecho el corazón de una madre?
Casi siempre de sueños, de ilusión, de ternura,
de alegría, de risas que no cesan.
Y también de plegarias, de una oración constante.
De una esperanza que no acaba nunca.
De desasosiego, de miedo, a veces de dolor.
De una generosidad infinita.
A veces de añoranzas, a veces de jirones,
de lágrimas que no mojan la cara.
De abrazos que se dan, y despues se reclaman se esperan...
A veces de renuncias y de desilusión.
Y siempre, siempre de amor de mucho amor.
isabel agundez jacobo